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Los problemas de columna en mujeres son más frecuentes de lo que muchas personas imaginan. No es un dato que reposa solo en estudios, ni estadísticas, sino algo que vemos a diario en nuestra consulta.

Sin embargo, las estadísticas internacionales sí muestran que las mujeres reportan más dolor de espalda a lo largo de su vida que los hombres. Según la hoja de datos y cifras de la OMS sobre lumbalgia, esta es más frecuente en mujeres. El Global Burden of Disease (GBD) establece que la incidencia y prevalenecia de la lumbalgia es consistentemente más alta en mujeres.

Las causas no solo pueden atribuirse a temas posturales o laborales, y muchas veces pueden requerir tratamientos más definitivos que solo el farmacológico.

Factores hormonales, cambios anatómicos y etapas de la vida como el embarazo o la menopausia influyen directamente en la salud de la columna vertebral de las mujeresno solo en ese momento sino a largo plazo también.

Comprender estas diferencias permite estar alertas y detectar a tiempo las lesiones. Esto es fundamental para actuar antes de que el daño empeore y comprometa seriamente la calidad de vida de las mujeres.

Problemas de columna en mujeres según la zona de la espalda

Cuando analizamos los problemas de columna en mujeres, encontramos diferencias importantes según el segmento de la columna.

Columna cervical (cuello)

El dolor cervical es una de las dolencias que es más frecuente en mujeres que en hombres. Se relaciona mayormente con:

  • Mayor tensión muscular asociada al estrés.
  • Posturas prolongadas frente al computador o celular.
  • Mayor hiperlaxitud ligamentaria debido a la anatomía propia de la mujer.

La hiperlaxitud permite mayor movilidad articular. Sin embargo, también puede generar mayor inestabilidad en la columna cervical.

Columna dorsal (espalda alta)

Las mujeres también presentan más molestias en la espalda alta. Entre los factores más relevantes se encuentran:

  • El peso del tejido mamario.
  • Cambios posturales progresivos.
  • Mayor tendencia a la cifosis- curvatura hacia adelante de la columna vertebral en la zona dorsal-  tras la menopausia.

Estos cambios alteran la biomecánica natural de la columna.

Columna lumbar (espalda baja)

Esta zona de la esplada es la má polémica. Comunmente se cree que en esta zona son los hombres quienes presentan mayor incidencia. Sin embargo, en la región lumbar también se observan más problemas de columna en mujeres, aunque la diferencia es más moderada y hay cierto tipo de lesiones que sí son más frecuentes en hombres.

Los factores más importantes para la mayor incidencia de dolores lumbares en mujeres son:

  • Embarazo y cambios en el centro de gravedad.
  • Hormonas que afectan la estabilidad de los ligamentos.
  • Distribución de la grasa corporal.

Por qué los problemas de columna en mujeres son más frecuentes

Existen razones biológicas y funcionales que explican este fenómeno.

Factores hormonales

Las variaciones hormonales influyen en la percepción del dolor y en la salud del hueso.

Después de la menopausia ocurre una disminución de estrógenos.
Esto acelera la pérdida de densidad ósea y aumenta el riesgo de osteoporosis.

La osteoporosis incrementa el riesgo de fracturas vertebrales.

Embarazo y parto

Durante el embarazo ocurren cambios biomecánicos importantes. El centro de gravedad se desplaza hacia adelante. Además, el cuerpo produce relaxina, una hormona que vuelve más flexibles los ligamentos.

Esto facilita el parto, pero también puede generar mayor inestabilidad lumbar y pélvica.

Diferencias anatómicas

La pelvis femenina suele ser más ancha. Esto modifica el ángulo de carga de la columna lumbar y de las articulaciones sacroilíacas.

Con el tiempo, estos cambios pueden favorecer la aparición de dolor o lesiones degenerativas, como hiperlordosis Lumbar (curva más acentuada) y espondilolistesis (vértebra se desliza hacia adelante), hernias Discales en las vertebras L5-S1.

Enfermedades de columna que afectan más a las mujeres

Debido a todo lo que explicamos antes algunas patologías neuroquirúrgicas se presentan con mayor frecuencia en mujeres. Entre las más relevantes encontramos:

  • Hernias discales cervicales y lumbares: Un disco vertebral se desplaza y presiona los nervios cercanos
  • Estenosis del canal lumbar: Estrechamiento del canal espinal que comprime la médula y nervios.
  • Fracturas vertebrales por osteoporosis: Colapso de las vértebras debido a la pérdida de densidad ósea.
  • Espondilolistesis degenerativa: Desplazamiento de una vértebra sobre otra por desgaste articular.
  • Síndrome facetario lumbar: Inflamación y desgaste de las pequeñas articulaciones traseras de la columna.
  • Radiculopatías por compresión nerviosa: Dolor o debilidad irradiados por la compresión directa de una raíz nerviosa.

Estas condiciones pueden generar síntomas como:

  • Dolor de espalda persistente.
  • Dolor que se irradia a brazos o piernas.
  • Hormigueo o adormecimiento.
  • Debilidad muscular.

Cuando la compresión nerviosa progresa, suele ser necesaria una intervención quirúrgica para poder resolver la lesión de manera definitiva y evitar su progresión.

Cirugía mínimamente invasiva para problemas de columna en mujeres

Como simepre explicamos, hoy existen alternativas quirúrgicas mucho más precisas y seguras que hace algunos años. La cirugía de columna mínimamente invasiva permite tratar muchas de estas patologías con incisiones pequeñas, menor impacto y mejores resultados. Las ventajas principales incluyen:

  • Menor dolor postoperatorio.
  • Recuperación más rápida.
  • Hospitalización más corta.
  • Preservación de la estabilidad de la columna.
  • Preservación de tejidos cercanos.

Además, el uso de tecnología avanzada permite mejorar la precisión quirúrgica: sistemas como neuronavegación, neuroendoscopía y tomografía intraoperatoria 3D en tiempo real que se integran entre sí durante la cirugía, permiten visualizar la columna con gran detalle mientras realizamos el procedimiento.

Esto ayuda a proteger estructuras delicadas como los nervios y la médula espinal, mejora los tiempos quirúrgicos y evita hasta en un 95% la exposición a rayos X, sobre todo cuando se realiza un intrumentación de columna, es decir cuando se deben solocar protesis, como tornillos y cajas vertebrales, para devolver a la columna su alineación.

Escuchar el cuerpo es el primer paso para cuidar la columna

Muchas mujeres conviven durante años con dolor de espalda pensando que es algo normal. Sin embargo, los problemas de columna en mujeres deben evaluarse a tiempo.

Un diagnóstico adecuado y a timepos permite iniciar tratamientos tempranos y evitar complicaciones futuras que comprometan irreversiblemente la calidad de vida de las mujeres. En muchos casos, la cirugía mínimamente invasiva puede ofrecer una solución segura y definitiva.

En el Día Internacional de la Mujer, es más importante que nunca recordar que cuidar la salud de la columna es cuidar la calidad de vida ahora y a futuro.

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Créditos

Redacción: María José Lasso – Periodista.

Dirección: Dr. Juan Francisco Lasso – Neurocirujano. Quito-Ecuador. @neurocirugiadrlasso

Artes visuales: REACT Creative Studio® ( Ver más AQUÍ).

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